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Basquiat Art

Estilo y técnica de Jean-Michel Basquiat

Todos los estilos conducen a Basquiat

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No es sencillo definir el estilo de Jean-Michel Basquiat. En todo caso, podríamos describirlo como la combinación, deformación y perfección de múltiples expresiones artísticas. 

A lo largo de su corta pero intensa trayectoria, Basquiat pudo conocer diferentes movimientos y tomar algo de cada uno para plasmarlo en sus obras. En otras palabras, era un DJ de la pintura.

Se sabe que Basquiat no era muy amigo de la prensa, por lo que su registro de entrevistas es bastante reducido. Sin embargo, en esas pocas ocasiones llegó a revelar mucho sobre qué es lo que define su técnica y estilo para pintar. Entre sus referencias, destaca la historia del arte, las calles de Nueva York de los años 80, la cultura pop, su herencia caribeña y la raza negra.

En alguna ocasión, el curador Marc H. Miller le preguntó a Jean-Michel cuál era su inspiración para las palabras que solía garabatear en sus lienzos. Basquiat se limitó a responder que “la vida real, los libros y la televisión”. Ante la insistencia del curador, el pintor profundizó un poco más su respuesta: “Mientras estoy trabajando las escucho, tú sabes, y simplemente las tiro”.

Más adelante confesaría que su trabajo era profundamente reflexivo debido a su visión del mundo que lo rodeaba. “No pienso en el arte mientras trabajo. Trato de pensar en la vida”, dijo en 1986.

“Nunca hubiera ganado un concurso de pintura”

Viendo las obras de Basquiat, no es de extrañar que no haya recibido una educación artística formal. De hecho, llegó a abandonar la escuela después de su tercer año, no sin antes haber reprobado todos los cursos de arte. 

Debido a sus vivencias, la técnica de Basquiat se cataloga como experimental, pero alineada hacia el expresionismo abstracto. Sus primeros referentes fueron “viejos maestros” como Caravaggio, Jackson Pollock, Willem de Kooning, entre otros, cuyas obras conoció durante sus primeras visitas al Museo Metropolitano, cuando se hacía pasar por estudiante de arte junto al músico Fab 5 Freddy.

Basquiat cultivó el expresionismo abstracto casi de forma natural desde que era estudiante. “Nunca hubiera ganado concursos de pintura. Recuerdo haber perdido ante un tipo que hizo un Spiderman perfecto”, confesó alguna vez. 

Luego llegaría el graffiti. “SAMO” fue un intento por atacar el circuito de galerías de ese momento. Basquiat confesaría que no pensaba en pintar, sino en burlarse de las pinturas que se exponían por ese entonces. Si bien esta percepción del arte cambiaría con el tiempo, Basquiat siempre mantuvo un lenguaje crítico con el mundo comercial.

Si tuviéramos que hacer una lista sobre las referencias de Basquiat, no acabaríamos nunca, ya que el polémico pintor recopilaba prácticamente todo lo que le rodeaba y lo plasmaba en sus lienzos. Desde las imágenes que veía por las calles de Brooklyn hasta la estética del Pop Art influenciada por su amigo Andy Warhol, Basquiat se llenaba de inspiración y producía sin parar en medio del desorden.

Como se lee en el libro de 1993 Jean-Michel Basquiat: The Notebooks, “Los lienzos de Basquiat son telas estéticas que captan las filtraciones de una mente zumbante. Aspira las consecuencias culturales y las escupe sobre el lienzo estirado, perturbadoramente transformado”.